Boletín de noticias – Semana del 9 de noviembre

En el marco de una reunión en La Paz entre los responsables de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) de Bolivia y la Policía Federal del Brasil, las autoridades de ambos países acordaron reforzar cooperaciones por la lucha conjunta contra el narcotráfico y el crimen organizado en la frontera entre los dos países.

El gobierno peruano aprobará una ley que permitirá a la Fuerza Aérea del Perú derribar los aéreos utilizados por los narcotraficantes. La ley ya fue aprobada por el Gobierno el pasado mes de agosto 2015.

Agentes de la Dirección de Antinarcóticos incautaron 76 kilos de clorhidrato de cocaína en un contenedor en el puerto colombiano de Barranquilla. La droga, que tenía como destino último a Europa, es evaluadas aproximadamente en 3.3 millones de dólares.

La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) arrestó a dos sobrinos del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, mientras intentaban transportar 800 kilos de cocaína desde Haití hacia EEUU. Cuando el avión donde se halló el cargamento llegó a Puerto Príncipe, ambos fueron detenidos por las autoridades locales y entregados a la DEA, que los llevaron a Nueva York.

Alberto Otárola, jefe de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) declaró que el mercado de la cocaína se reducirá en los próximos 20 años, mientras se fortalecerá el de las drogas sintéticas. Este problema fue discutido también durante el 58 periodo ordinario de sesiones de la Comisión Interamericana para el Control de Abuso de Drogas (CICAD) en Trujillo, Perú.

El presidente de Bolivia Evo Morales llego a un acuerdo con el presidente francés François Hollande por la compra de un sistema de radares para luchar contra el narcotráfico. En La Paz, el viceministro de Defensa Social dijo que los radares controlarán el espacio fronterizo con Argentina y Perú.

Según datos de las Naciones Unidas, Colombia sobrepasó nuevamente Perú en la producción de cocaína. Es posible que este hecho pueda será atribuido a la guerrilla de las FARC que están animando a los cocaleros a cultivar más coca en previsión de la firma del acuerdo de paz, segundo el cual las guerrillas deberían dejar este negocio.